lunes, 26 de octubre de 2015

VIGO EN BOCA DE TODOS

EFEMERIDES 27 OCTUBRE 1904
 
 
"El nombre de Vigo es repetido con inquietud en las Cancillerías internacionales, y esta tensión dramática durará hasta el día 1 de noviembre. La causa de ello es el famoso "incidente de Hull", entre la escuadra rusa, que manda el almirante Rojestwenski, y unos barcos pesqueros ingleses, atacados por aquélla. Después del episodio, la escuadra rusa se refugia en Vigo y la noticia del lastimoso incidente cunde por todo el mundo.

Había salido la flota rusa del puerto de Libau unos meses antes y se dirigía a Port Artur, para reforzar a las unidades navales del Zar, en su lucha con las japonesas. Al cruzar, de noche, la escuadra de Rojestwenski frente al puerto pesquero inglés de Hull, parece ser que unos torpederos enemigos, amparados entre los pesqueros británicos hicieron un intento de atacar a los barcos rusos. Éstos, con las luces apagadas, abrieron fuego y uno de los barcos pesqueros fué echado a pique. La escuadra prosiguió su rumbo a Vigo, donde tenía prevista la escala, para provistarse de combustible que le habían de suministrar carboneros de su misma nacionalidad. A primera hora de la mañana del 26 de octubre fondeaba la escuadra expedicionaria en nuestras aguas, mientras la noticia del suceso acaparaba ya la atención mundial. El Almirantazgo británico dió órdenes urgentes a su flota de Gibraltar para que pusiera rumbo a Vigo, y ésta llegó a la boca de las Cíes dos días más tarde. La tensión en la ciudad y en toda España era dramática. El Gobierno español trató desde el primer momento de llevar el asunto con la máxima diplomacia, mientras el mundo seguía atento las informaciones de Prensa, que los corresponsales de nuestra ciudad se apresuraban a dar con todo lujo de detalles.
 
En la colección de Faro de Vigo hemos seguido día a día las vicisitudes del incidente, cuyo resumen es casi imposible en una sucinta crónica. se permitió al Almirante ruso y a la oficialidad saltar a tierra, donde la población viguesa les hizo objeto de sus simpatías. Aquí supo Rojestwenski las inusitadas proporciones que había alcanzado su acción, acaso un poco impremeditada, en tanto los gobiernos ruso e inglés se cruzaban durísimas notas. los periódicos ingleses se desataron en improperios, llamando a los rusos piratas y calificando a su flota de "escuadra de perros rabiosos".
 
El Gobierno español temía que la salida de los rusos de nuestras aguas provocase un conflicto abierto, pues, como hemos dicho, los ingleses vigilaban en las Cíes. El permiso para permanecer aquéllos en Vigo era limitado, y por eso la diplomacia española actuó a fondo, para lograr una buena avenencia entre ambos países antes de que tal plazo expirara. si esta avenencia no se producía, era evidente que la primera gran batalla naval entre Rusia e Inglaterra se produciría en nuestras costas, acaso sin respetar las aguas jurisdiccionales.
 
Por fin, pudo lograrse que los gobiernos en litigio consintieran en poner la cuestión en manos de una comisión encargada de abrir amplia información, con carácter internacional y sede en París. la escuadra rusa salió libremente de Vigo el día 1 de noviembre y la inglesa le dejó paso franco. Aquella expedición estaba llamada, no obstante, a tener un triste fin, pues habría de sucumbir al poco tiempo bajo el fuego de la escuadra nipona, al mando del Almirante Togo. Tal vez no pocos de nuestros lectores conocerán el vivo relato que de todo ello hizo el Comandante Semenoff, uno de los protagonistas de la odisea, bajo el título de "Camino de sacrificio", parte de una famosa trilogía. Vigo, cuyo nombre repitieron nerviosamente todos los "morses" del mundo durante aquellas inquietas jornadas, volvió a respirar con tranquilidad."
 
Xosé María Álvarez Blázquez. "La Ciudad y los Días. Calendario histórico de Vigo"
 
 

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